Te lo voy a decir de la manera más suave que puedo. Llama a quien te llama, quiere a quien realmente te quiere. Apoya a quien activamente te apoya. e ignora por completo a quien te ignora.
Porque hay una verdad que nadie te enseña, pero que el tiempo acaba mostrando que no todo el mundo merece el mismo acceso a ti. Que tu energía es infinita y preciosa, que cada vez que la entregas a alguien que no la valora, le estás robando luz a quien sí la merece, que eres tú.
Hay personas que están perfectamente cómodas, perdiéndote, que duermen tranquilas sin haberte respondido, que construyen su vida sin que tu ausencia le deje huella. Y mientras tanto, tú guardas su sitio. cuidas su recuerdo, riegas una planta que decidió no crecer, suelta!, no con rencor, sino con la dignidad de quien por fin se elige a sí mismo.
Conoce tu valor, el que no necesita aplausos para existir y desde ahí queda solo con quien se queda contigo. El resto que siga su camino. El tuyo es demasiado bonito para recorrerlo mirando atrás.

Leave a Reply