Hoy como que estoy enfocado en los falsos y chismosos. Es curioso cómo la vida a veces nos muestra el verdadero carácter de las personas. Si van a hablar mal de ti, que tengan el valor de mencionar también todo lo bueno que hiciste cuando más lo necesitaron. Porque señalar errores es fácil. Juzgar fallas es cómodo, pero tener la honestidad para reconocer quién estuvo ahí cuando nadie más lo hizo, eso muy poco lo tienen.
La memoria de algunos hoy en día es selectiva. Solo recuerdan lo que les conviene y borran los días en los que fuiste apoyo, fuerza, compañía, y un oído para escuchar. Esos momentos que construyen relaciones y crean lazos fuertes quedan enterrados debajo de chismes y críticas. Muchas veces, las personas tienden a olvidarse de las veces que les diste tu mano, de las veces que estuviste presente en sus peores momentos, eligiendo en vez de recordar, aferrarse a las cosas triviales y a los errores que todos, sin excepción, cometemos.
Sí, cometiste errores como cualquier ser humano, porque nadie es perfecto y eso forma parte de nuestra naturaleza. Pero detrás de cada tropiezo hay alguien que intenta dar lo mejor de sí, todos los días. Es fácil criticar a otros, pero asumir la responsabilidad de las propias acciones y aprender de ellas es un desafío constante.
Tus caídas no te definen, tus cicatrices cuentan tu historia, pero también tus actos, tus decisiones, el amor y la dedicación que entregaste a aquellos que te rodearon en momentos críticos. No permitas que la opinión de aquellos que no ven el panorama completo te afecte; recuerda que tu valía no se mide por la percepción que los demás tengan sobre ti sino por la autenticidad de tus acciones y la luz que eliges llevar al mundo.
Esta es la idea que tengo de esa gente, creo que es suficiente como para que sepan como pienso despues que hablan mal de mi o de otra persona valiosa en mi presencia.

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